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Pisada Supinadora

marzo 11, 2014

Pisada SupinadoraPisada Supinadora

La supinación es la vuelta externa del pie cuando caminas o corres. Es un balanceo que presenta alrededor el 10% del global de la población. No es mala en sí misma pero influye de forma notable en la patología del extremidad inferior pues no ayuda a la atenuación del golpe.

Con este tipo de pisada, el fascículo anexo de la fascia del pie está más estirado, la musculatura adyacente de la pierna (peroneo anexo largo y peroneo anexo corto) tiene que hacer más labor, los ligamentos externos del tobillo sufren excesiva elongación y el 4º y 5º metatarsiano sufren una presión infrecuente que provocan fracturas por estrés en los metatarsianos, esguinces de tobillo, tendinitis de los peroneos y fascitis plantares.
Adicionalmente a las lesiones en los pies, este vaivén puede ser la razón de una serie de lesiones a lo largo de la cadena cinécita. Causa sucesión externa de la tibia predisponiendo a fracturas por estrés.
La supinación es un balanceo en el que hay poca atenuación en el pie y toda la presión recae en la rodilla sufriendo los meniscos, especialmente el externo. Aumenta la incidencia de lesiones y roturas del menisco externo, ligamento adjunto externo de la rodilla y en general toda la cadena externa del muslo, pues también aumenta el varo o la curva hacia el interno de la rodilla.

Debido a esto pueden originarse asimismo con más frecuencia sobrecargas musculares en el tensor de la fascia lata, síndrome de la cintilla iliotibial y toda la musculatura abductora.
Por el resto, tiene una serie de avíos en nuestra postura:

  • Provoca sucesión externa de la pelvis.
  • La pelvis bascula posteriormente, provocando radiculopatías en sujetos muy deportistas con el paso del tiempo.
  • Aumenta la tracción a nivel del psoas iliaco y la musculatura flexora de la cadera.